fbpx
Menú
No hay productos en el carrito
ENVÍO GRATUITO A PENÍNSULA EN 24HS
SUSCRÍBETE Y RECIBE UN 10% DE DESCUENTO EN TU PRIMERA COMPRA
MUESTRAS GRATIS CON CADA PEDIDO

LOS 5 ERRORES COSMÉTICOS BÁSICOS

¿Qué tal has pasado el verano? ¿Qué tal las vacaciones? ¿Has podido descansar, leer, caminar, comer cosas ricas y hacer todo lo que te apetecía sin horarios ni prisas? ¡Yo la verdad es que sí y vengo con las pilas recargadas!

 

La semana que viene hablaremos de la puesta a punto de tu piel después de las vacaciones pero en el artículo de esta semana me gustaría hablarte de cinco errores cosméticos básicos que cometemos todas en mayor o menor medida y que pueden influenciar muy negativamente en nuestra rutina de belleza.

 

// Confundir desmaquillarse con limpiarse la cara.

Supongo que ya habrás escuchado la comparación a menudo pero no por ello deja de ser menos cierta; y es que desmaquillarse y lavarse la cara equivale metafóricamente a barrer y a fregar. Si un suelo está lleno de polvo y además está sucio, puedes limitarte a pasar la escoba y quitar únicamente el polvo pero seguirá teniendo manchas que sólo se van con agua. Y si directamente pasas la fregona sin haber barrido antes, estarás mojando y removiendo el polvo existente. Si quieres que te quede perfectamente limpio, deberías barrer primero y fregar después, o no? Pues con la cara pasa exactamente lo mismo. Si sólo te desmaquillas, estarás quitando la suciedad más superficial (el maquillaje) pero no estarás limpiando la piel. Igualmente, si únicamente te limpias la cara una vez cuando usas maquillaje a diario sin retirarlo antes, estarás removiendolo pero la piel tampoco te quedará limpia del todo. Por eso lo mejor siempre es diferenciar los dos pasos. Utiliza una limpiadora muy emoliente para el primer paso que retire todos los restos de maquillaje con facilidad, como la Grapeseed Butter Cleanser de Antipodes y una limpiadora más específica para tu tipo de piel que limpie en profundidad pero que no te deje la piel ni reseca ni tirante como el Cleansing Gel de Susanne Kaufmann.

 

 

 

 

Por cierto, hay muchas de vosotras que no os maquillais a diario y pensaréis que entonces no os hace falta los dos pasos. Sin embargo, si utilizais crema solar o algún tipo de hidratante con factor de protección, igualmente deberíais hacerlo por que son ingredientes que se pegan mucho a la piel y con una sola pasada no os quedará bien limpia. Y lo mismo sucede para las que vivís en grandes ciudades por culpa de la polución.

 

// Frotar demasiado.

¿Quién se acuerda del anuncio de un detergente dónde la madre de la familia declaraba “¡el frotar se va a acabar!”..? Pues algo parecido nos ocurre a muchas de nosotras con nuestra piel. Sea una exfoliante, una limpiadora o una toalla, nos encanta frotar y dejar la piel roja como un tomate porque nos da la impresión que así nos hace todo más efecto. En realidad, es justamente lo contrario. Frotar la piel hasta enrojecérla crea microlesiones en la superficie de la epidermis que la vuelven más sensible y mucho más vulnerable. Las japonesas dicen que tienes que tratar a tu piel como si fuera un delicado pañuelo de seda así que a ver si nosotras conseguimos hacer lo mismo.

 

// Subestimar el tónico.

Las cifras no mienten y dicen que la venta de tónicos en España va en caída desde hace varios años. Además, un porcentaje muy bajo de nosotras lo considera un paso imprescindible en nuestra rutina de belleza. Y es que creo que no nos damos cuenta de lo importante que es el tónico y por eso lo subestimamos tanto. Volviendo a la metáfora de la limpieza, ¿sabes cuando limpias el baño y en la grifería quedan manchas blanquecinas debido a la cal que contienen la mayoría de las aguas con la que nos lavamos a diario? Pues en tu piel pasa lo mismo y queda una película invisible que la vuelve más sensible y atrae bacterias con más facilidad. El tónico es el producto perfecto para evitar que esto suceda ya que además de regular el ph óptimo de la piel, la prepara para recibir el producto de tratamiento posterior. Y si eliges uno en formato spray como el Vital Unifier de Nuori, no te hará perder más que unos segundos en tu rutina pero tu piel te lo agradecerá.

 

 

 

 

// Olvidarte del cuello y de las manos.

Tu cara no acaba en la mandíbula, ni siquiera al comienzo de los hombros; en realidad la finísima piel de tu rostro se extiende hasta el comienzo del pecho y es hasta ahí dónde deberías llegar cuando te aplicas algún producto de tratamiento como un serum o una crema. Tampoco deberías descuidar tus manos, aunque yo reconozco ser una perezosa para ponerme crema en ellas, por que son una de las partes del cuerpo que más rápido envejecen y que delatan nuestra edad más rápido. Así que extiende la crema todo lo abajo que puedas y ponte lo que te sobre en las manos, así estarás matando dos pájaros de un tiro.

 

//Utilizar demasiados productos.

Es maravilloso vivir en una época donde la oferta cosmética es tanta y tan buena, con productos para todos los gustos y la mayoría de bolsillos. Sin embargo, a veces también nos hace volvernos un poco locas porque lo queremos usar todo a la vez. Es parecido a ir a un restaurante de buffet libre y querer probar absolutamente todos los platos disponibles sin fijarnos en los que nos sentarán mejor. Nunca me cansaré de repetir que en cosmética es siempre mejor calidad que cantidad; elige productos que se adapten a tu tipo de piel y dales tiempo para poder ver los resultados. El ciclo de renovación de la piel suele ser de 28 días y si en ese período de tiempo utilizas un sinfín de productos aparte de agobiar a la piel con tantos ingredientes activos, nunca sabrás realmente lo que te funciona; igualmente pasa al contrario y si existe algún ingrediente que te provoque una reacción, será más difícil aislarlo si usas muchos productos a la vez. Para poder escuchar a tu piel y que te diga lo que le hace falta en cada momento, es necesario que le des tiempo y no le agobies con una montaña de productos. Una rutina básica pero de calidad.

 

No sé si te has sentido un poco identificada con esta lista pero yo te aseguro que cometo varios de estos errores a diario, por eso está bien recordarlos de vez en cuando para evitar caer en ellos.

 

La semana que viene ya empieza la puesta a punto después del verano y hablaremos cómo corregir manchas cutáneas después del sol.

 

Si hay algún otro tema sobre el que te apetezca que hablemos, por favor escríbeme a hola@lamiuk.com y estaré encantada de dedicarle un artículo.

 

Para cualquier otra consulta, duda o comentario también estaré encantada de hablar un rato contigo.

 

Feliz vuelta de vacaciones y gracias por leerme!

 

Un beso,

 

Mónica

 

Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email
Share on print
POSTS RELACIONADOS

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Buscar Productos